CAMPAÑA
La historia comienza pisando fuerte con un flashforward, o lo que es lo mismo, comienza en los instantes previos al final del juego para después de unos minutos comenzar de verdad.
La trama se nos presentará en forma de unas cinemáticas bastante realistas en las que somos el protagonista de un interrogatorio en el que nos hemos visto envuelto debido al transcurso de los acontecimientos.

Quizá al final acabe dando la sensación de que el desarrollo de la campaña se parezca demasiado a la de Call of Duty: Black Ops, pero también es justo decir que la supera con creces.
Si con Medal of Honor EA demostró -en parte- que se puede hacer un juego de guerra realista con momentos "palomiteros" a lo Modern Warfare 2, en Battlefield han dado un paso más allá y han conseguido hacer una campaña que mezcla casi a la perfección estos momentos, con alguna excepción como la misión en la que durante un buen rato somos el copiloto de un caza limitándonos a mirar y disparar.
Aunque no nos engañemos, la saga Battlefield (Bad Company es una sub-saga de consola) nunca se ha caracterizado por incluir una campaña a la altura del resto del juego, incluso se podría decir que se limitaba a ser poco más que jugar los mapas multijugador contra bots y con un pequeño hilo conductor.

Por ello hay que reconocer el esfuerzo que han llevado a cabo en esta entrega, quizá para atraer a ese público de consola que si quiere disfrutar de una campaña trabajada.
En definitiva, un apartado con una duración de entre 6 y 8 horas que es definitivamente el peor del juego, que no quiere decir que sea malo.




